Hotel impresionante, de lujo, en el que merece la pena pasar una noche para sentir lo que es una hotel de lujo, con un servicio impecable. La habitación impresiona nada más verla, y en las fotos de la web no le hacen justicia! Y el buffet de desayuno, qué maravilla!De todo, con tres personas que te cocian al momento! La ubicación: cerca de la puerta de Bradenburgo, a 5min andando. Para la gente que va de negocios supongo que genial, pero yo hubiese preferido la zona comercial. Pero aún así la zona tiene múltiples servicios y el metro y el tren en la puerta. |