ASSOCIACIÓ L’ALGAR, NET I VIU
Ante el movimiento especulativo que asola nuestro territorio, así como por la insaciable fiebre inmobiliaria que le sigue, ciudadanos y ciudadanas de Altea tomamos conciencia de la destrucción acelerada de nuestro territorio y manifestamos el propósito de denunciar y parar tanta demencia que, de continuar, desfigurará por completo nuestro pueblo y nuestra personalidad como alteanos y valencianos. Por este motivo nace la asociación L’ALGAR, NET I VIU, con la finalidad de recuperar el valor de tener un río, de asumir la herencia de nuestros antepasados, los usos y costumbres que la gente antigua nos trasmitió. Un río y un paisaje para gozar todos nosotros. Un río y un paisaje para ofrecer a las próximas generaciones. El bien común no puede dejar de pertenecer a todos, no podemos permitir que la falta de escrúpulos de unos pocos destruya aquello que es colectivo y único. En el río surge la vida y se nutre de calidad nuestro pueblo. El río Algar es una unidad tan valiosa como frágil y por ello el proyecto de privatización y urbanización que pretende realizar el gobierno municipal de Altea, disfrazándolo de modelo de sostenibilidad y ecología, es incompatible con su protección, desarrollo y conservación. El río Algar no necesita viales, aldeas y espectaculares instalaciones hoteleras sino figuras legales de protección encaminadas a salvaguardarlo de cualquier agresión. El río Algar es pequeño en su extensión pero inmenso en su presencia. El agua que discurre por su lecho ha ido esculpiendo el paisaje, proporcionado a los hombres de la tierra fértiles terrazas donde cultivar frutas y hortalizas desde tiempos remotos. Asimismo el río ha representado refugio y lugar de descanso para multitud de aves migratorias que en sus largos viajes encontraban en el Algar aguas claras y limpias. Aves protegidas por directrices de la Comunidad Europea que dejarán de visitarnos si en lugar de cañaverales encuentran urbanizaciones. Por el enriquecimiento de unos pocos y el bienestar de algunos, todos perderemos la posibilidad de encontrarnos entre las pocas poblaciones que disponen de una zona húmeda catalogada y protegida. El río Algar es patrimonio histórico, cultural, natural y agrícola de toda la población de Altea y por extensión de todos los valencianos. Nos ha acompañado durante muchas generaciones y en su lecho han coexistido hasta hace poco tiempo una fauna y una flora adaptadas al entorno con personas que utilizaban su territorio y su agua con sabiduría y esfuerzo. Por todo ello:
No a la urbanización del río Algar Por el mantenimiento de la diversidad biológica Por la coexistencia armónica de todas las especies
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