viajero, en cualquier tiempo te entregaremos nuestras manos extendidas. No tengas duda, a Cuba puedes ir en cualquier temporada. Arranca rápido si es época de lluvias que no tendrás que ir a la playa, verás como hasta los niños salen a la calle para darse un buen chapuzón, olvidados del transporte y de otras inconveniencias… Si es invierno, qué importa, no podrá hacerte daño un frío de 15 o 10 grados; verás a los cubanos tiritando y tú, sin saber por qué, pasarás despreocupado en camisetas gap, o cualquier otras marcas registradas. Por suerte para los cubanos, el calor es predominante, eso sí que puede llegar a ser un problema, mientras más ropas te quites, el sol se pondrá en tu piel como una llama, candela viva. Pero igual, las piscinas de los hoteles están a tu disposición… Y como, afortunadamente, las cubanas tienen derecho a entrar, encontrarás hermosas criollitas de Wilson. Tómate junto a ellas un buen mojito; pero asegúrate de que el camarero te haya metido, de verdad, ron. Si pasas por la habana Vieja y es el período en que cortan la luz… camina por las calles, nunca solo, para escuchar las típicas frases de todos los meses, te iluminará una esmorecida carcajada. Disfrútalo, turista. Ven a Cuba, que tendremos siempre las manos extendidas. fernando  |