Análisis de la inaceptable gestión del Puente del Estacio.
El marino se hace a la mar de noche en un barco velero pequeño desde el puerto de Dénia.
La navegación se hace dura por la mar de leva del noroeste que hace que el casco, que la recibe de aleta, se mueva locamente, solo domeñado por el ímprobo trabajo al timón del patrón, que a fuerza de navegar ola por ola logra mantener a flote y a rumbo la diminuta nuez en el mar encrespado.
La tripulación se esfuerza en post de mantener el yate en condiciones óptimas para superar el trance.
Así discurren las horas y las millas, hasta que a las 21 horas del día siguiente arriban a la altura de la Isla Grosa, totalmente agotados e incluso heridos a consecuencia de tan dura travesía.
El patrón llama al Puerto de Tomás Maestre (destino final del viaje) a fin de que le abran el puente para poder llegar a su atraque en dicho puerto.
Y entonces, o sorpresa, le informan que el nuevo puente ya no depende de la buena y generosa marinería del mayor puerto deportivo del Mar Menor, sino que ahora este es gestionado por funcionarios dependientes del Ayuntamiento de San Javier o de la mancomunidad de municipios del Mar Menor, cosa que no le aclaran convenientemente.
Sea como fuere, le informan de que el horario del puente, que antes fuera de 15 minutos cada dos horas de 8 de la mañana a 8 de la tarde, con posibilidad de aperturas fuera de horario para caso de emergencia, necesidad apremiante o fuerza mayor, se reduce ahora a una apertura a las 11 de la mañana y otra a las 5 de la tarde, con otra más a las 2 del mediodía los fines de semana.
Visto lo antes mencionado, y sin más opciones dado el agotamiento físico y mental de su tripulación, y el incremento del viento del SW que hace que la mar se encrespe por momentos, se dispone a fondear en el antepuerto del canal del Estacio a esperar 14 horas la apertura del dichoso puente.
Durante la noche, el viento rola al SE con lo que el fondeadero queda expuesto, haciendo de esa fondeada una nueva prueba de esfuerzo para barco, patrón y tripulación, que podían haber pasado esa noche descansando placidamente en su atraque del Tomás Maestre.
Finalmente, y con cinco minutos de retraso sobre la hora de apertura establecida, el puente se abre y el barco puede llegar a su destino.
Y yo me pregunto:
¿No pagamos los nautas elevadísimos impuestos por mantener nuestra afición a navegar? ¿No se nos obliga a tener a punto un ingente listado de elementos de seguridad abordo, para que luego una decisión administrativa nos obligue a poner en riesgo la seguridad del buque y la tripulación, al tener que permanecer tantas horas en un fondeadero que, aun siendo bueno, queda expuesto a los vientos de SE?
¿No tenemos los navegantes los mismos derechos que los viajeros terrestres a poder utilizar las infraestructuras viarias?
¿No se está intentando reconvertir la flota pesquera murciana, en declive por el agotamiento de los caladeros, a la industria piscifactoría y náutico deportiva?
¿No se está intentando potenciar el Mar Menor como uno de los mejores sitios de Europa para la práctica de los deportes náuticos y, sobre todo, la de la vela?
¿Cómo se puede dejar cerrado el Mar Menor a yates de más de 8 metros de altura durante 18 horas diariamente?
¿Es esta la forma de promocionar la industria turística en nuestra región?
La indignación entre la gente de la mar va en aumento cuando se toman este tipo de decisiones fuera de toda lógica y buen hacer marinero, que , encima, se oponen frontalmente a los intereses económico-turísticos de esta parte de nuestra autonomía.
Más aun cuando se hacen afirmaciones como la de este artículo:
http://canales.laverdad.es/servicios/web/puentestacio03/suscr/nec02.htm
En el que se dice lo siguiente: Pero no sólo los coches se verán beneficiados con este nuevo puente, también lo serán los patrones de embarcaciones, ya que el puente respeta los márgenes del canal -35 metros de ancho- lo que facilita la entrada y salida de barcos, y evita el riesgo de colisiones. Lo que sería cierto si se hubiera eliminado el pilar central del antiguo puente, ya que al no hacerlo el ancho de la vía es el mismo de antes.
O lo afirmado aquí: Otra de las características importantes que hay que reseñar en cuanto al nuevo puente, es el mecanismo de elevación que utiliza a través de gatos hidráulicos situados en una y otra orilla, y que permiten que el puente llegue a su máxima apertura en apenas tres minutos, facilitando el paso de cualquier tipo de embarcación ¿Para qué queremos un puente que se abra en tres minutos cuando solo se abre dos veces al día?
No entiendo como se gasta tal barbaridad de millones de euros en una infraestructura que da un servicio muy inferior al que daba la antigua. Que se hagan unas instalaciones excelentes como la torre de control e iluminación del canal, para ser infrautilizadas de esta manera. Máxime cuando se tiende a incrementar el control exhaustivo y la seguridad del tráfico marítimo en toda Europa, y estas nuevas instalaciones deberían prestar un servicio de 24 horas en ese aspecto, para esta franja de zona costera de gran futuro para la práctica náutico deportiva.
Por todo lo antes expuesto, ruego a las autoridades competentes que tomen cartas en el asunto y reparen esta sinrazón, que de seguir así terminará por provocar protestas generalizadas y denuncias formales al efecto.
LuisCapitan (Capitán de la Marina Mercante y de Yate)
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