Soy de Bielorusia, ahora vivo y estudio en España, un paìs encantador. Allì vivia en un pueblo que està a unos 120km de Mogilov, pero alli es donde vive mi hermana, y por eso conozco esa ciudad. Es una ciudad capital de la comunidad de mogilov, una ciudad que ya casi se defiende sola y puede mantener a sus habitantes, tambien hacer unos buenos ingresos a la econo,ia de todo el paìs. Mi hermana trabaja en una de esas fabricas de fibras artificiales, su marido es vendedor, tiene una tienda de productos quimicos y cosmeticos:jabonmes, champus, cremas, etc. Para el y sus compañeros de trabajo la vida no es tan facil como parece en esa ciudad tan distinta en cada temporada del año: blanca en invierno,lluviosa y fresca en la primavera, verde en el verano y roja y arilla en el otoño. Nuestro QUERIDISIMO PRESIDENTE no les permide hacer un desarrollo independientemente del paìs, funcionar por su cuenta, poder vivir libres. Pero una vez màs demuestran como somos los hombres eslavos: SOBREVIVIMOS Y SEGUIMOS ADELANTE SIN AGACHAR LA CABEZA. La cuidad es una ciudad tranquila, donde por la mañana la gente se marcha a trabajar para poder vivir,como medio de transporte elegen lo que les permite la economía de su bolsillo: autobús, coche, taxi, andar. A la hora de comer en cada portal se acumulan los holores de sopas, pures,pescado, carne. Se ollen gritos de los niños que vienen del colegìo. Todo es una rutina diaria y conocida por todos. Por la noche la ritina sigue: ves a un hombre entrando en una tienda para comprar pan y ir corriendo a cenar a su casa porque luego echan un partido de fotbol, o una vecina hablando con la otra de la vida de la del tercero. Y en oscuro portal se estan despidiendo dos jovenes para empezar otro dìa igual. Asi pasan los 365 dìas del año en esa ciudad de la que podrìa hablar sin parar, contar sus más y sus menos, pero lo voy a dejar para no quitar las ganas a los que lo quieren conocer. ¡Os imvito que vallais a verlo y a conocer! yo irè este verano para estar con mis padres y amigos, para disfrutar de las riquezas de la naturaleza y las personas. ¡Nos veremos!
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