información y reservas 902 303 555 - Lu-Vi: de 10h a 14h y de 16h a 20h - Sáb. de 9h a 14h (gmt+1)
explora el mundo con las guías de viaje de destinia.com
guía de viajes |
Oriente Medio - Norte de África |
Guía de viajes de Egipto
Introducción
Introducción:
Situacion Y Geografia: Egipto tiene una extensión de 1.001.449 kilómetros cuadrados. Tiene fronteras al este con Israel y el Mar Rojo, al sur con Sudán, al oeste con Libia y al norte con el Mar Mediterráneo.
Egipto es un país eminentemente desértico. El desierto de Libia por el oeste, que en realidad es el desierto del Sahara, se caracteriza por sus finas arenas e inmensas dunas. En cambio, por el este, el desierto se mantiene, pero con un aspecto totalmente diferente en un terreno seco y desolado en el que se erigen una sucesión de rocas calcinadas por el sol conocidas como Cordillera Arábiga o Desierto Arábigo. También la Península del Sinaí, al oeste del país entre los golfos de Suez y Aqaba, es muy árida. En ella se encuentra el Monte Sinai y el Monte Catalina, este último con 2.642 metros de altitud, siendo el más alto del país.
En medio de este espectáculo desértico, en el que solo la impresionante belleza de la desolación es capaz de ofrecer, se produce un milagro: de la nada surge un precioso e inolvidable vergel. El responsable de esta belleza es el Nilo, el río más largo del mundo con 6.671 kilómetros. Las crecidas anuales proporcionan un limo que alimenta las tierras circundantes, proporcionando un excelente abono que produce cosechas abundantes en los cultivos y una exuberante vegetación en sus orillas. El cauce del río oscila entre los 15 y 20 kilómetros en la zona del valle, alcanzando los 250 kilómetros en la región conocida como Delta del Nilo con forma de abanico, formado por innumerables brazos en los que se divide la corriente, dando lugar a una extensa llanura de terrenos cultivables. En esta zona se concentra un alto porcentaje de la población de Egipto.
No podemos olvidar el Canal de Suez que sustituye al istmo natural que unía, miles de años atrás, África con Asía. Su construcción se inició en 1859 y diez años después se abrió a la navegación. Tiene 161 kilómetros de longitud y entre 70 y 125 metros de ancho.
Introduccion: Reino de Dioses
Egipto es vida a raudales, desde la nada más absoluta del desierto, pasando por la "Fuente de la Vida", el Nilo, hasta la vorágine de ciudades en las que se mezclan diferentes culturas, tradiciones y costumbres.
Egipto es, además, sinónimo de pirámides, de Valles Sagrados, de lugares donde Dios habló por primera vez al hombre, de bellos, apacibles y desconcertantes oasis y de reservas naturales privilegiadas.
Egipto es el lugar donde las expresiones del hombre se transformaron, quizá por primera vez, en civilización, en cultura, en sociedad.
Pocos rincones hay en el mundo tan visitados como Egipto, tierra de leyendas, de historias de amor y de odio, de poder.... Egipto fue la cuna de importantes personajes como Cleopatra o de los míticos faraones con sus bellas esposas, como Nefertari.
Cuando se habla del origen de las grandes civilizaciones, la mirada se dirige a este país que construyó grandes pirámides, hizo increíbles descubrimientos en campos como la medicina y fue una de las primeras culturas en desarrollar un complejo sistema escrito. A pesar de que muchos de estos saberes se perdieron en el tiempo, el testimonio de aquellas conquistas permanece allí, imperturbable, esperando a aquellos que desean descubrir algún secreto enterrado, o simplemente disfrutar de su belleza y grandeza
Son muchos los expertos y aficionados que han intentado conocer el secreto de las grandes pirámides, inmensas construcciones que se han convertido en el símbolo de las maravillas construidas por el hombre. Grandes obras de ingeniería que fascinan al más incrédulo. Gizeh muestra la grandeza del sueño de los faraones, descendientes del dios Ra. Tras el paso de los siglos, los descubrimientos de los arqueólogos, su día a día, han pasado a formar parte de la nueva historia.
Para descubrir estas bellezas no hace falta ser arqueólogo ni poseer profundos y completos conocimientos de antiguas culturas. Solo se requiere de un espíritu abierto para contactar con las emociones originales que posibilitaron una de las civilizaciones más fascinantes del mundo.
Fauna y flora: Egipto es un país en el que se mezclan el desierto y una exuberante vegetación, lo que provoca un contraste paisajístico muy estimulante.
En medio de tórridas arenas y calcinadas rocas los oasis ofrecen un refugio paradisíaco. Llenos de palmeras y rodeando la única fuente de agua que se puede encontrar en la inmensa nada, se convierten en pequeños paraísos. El dorado y el verde intenso resaltan con fuerza ofreciendo un espectáculo impresionante. En los oasis se pueden probar deliciosos dátiles que seguramente algún nativo le ofrecerá recién bajado de las palmeras. A parte de palmeras abundan las plantas de tamaño medio y diversas especies de flores.
La flora de Egipto tenía dos especies emblemáticas: la flor del loto y el papiro. Desgraciadamente el loto ha desaparecido por completo y a pesar de que todavía se pueden encontrar papiros en el Delta, esta planta ha desaparecido en el resto del curso del río. La vegetación espontánea sólo se da en el Delta del Nilo, la zona más fértil donde se pueden admirar acacias robinias, eucaliptos, mangos y ficus. También en esta zona se pueden ver grandes extensiones de algodonales, cereales, caña de azúcar y cacahuetes. Abundan olivos y melocotoneros, sobre todo en la Península del Sinaí, mientras que en las zonas de regadío crecen hibiscos, adelfas, buganvillas y fragantes jazmines.
Fauna
La fauna de Egipto no se caracteriza por su variedad. Por supuesto, los camellos y dromedarios forman una estampa habitual del paisaje, en un país con gran extensión de desierto. Además de estos animales, acostumbrados a la escasez de agua, se pueden ver especies venenosos típicas de las zonas desérticas como los escorpiones, la víbora cornuda o las serpientes najas conocidas con el nombre de “aspid” por haber causado la muerte a la mítica Cleopatra. También son frecuentes los escarabajos egipcios según creencias populares signo de buena suerte, además de prevenir contra el “mal de ojo”y la langosta migratoria, cuya plaga es temida por cualquier agricultor.
En Egipto se pueden contemplar, además, ibis, chacales, zorras, búfalos, linces y cocodrilos, uno de los animales más temido y a la vez más respetado por los egipcios a lo largo de toda su historia. Estos reptiles, que pueden alcanzar hasta los 10 metros de longitud, ofrecen un bello espectáculo cuando dormitan a orillas del Nilo y, sobre todo, cuando se sumergen en el río, al transformarse en uno de los animales más rápidos, sigilosos y peligrosos del mundo.
Historia: La Antigüedad
Egipto es conocido en todo el mundo, sobre todo, por la corte de sus antiguos faraones y por sus magníficas y enigmáticas pirámides. Habitado desde el Paleolítico en el año 4.000 a.C. Egipto ya estaba dividido en reinos que fueron unificados por Menés, el primer rey del alto y bajo Egipto. A éste le siguieron treinta dinastías de faraones que se sucedieron hasta el 31 a.C. año en que murió Cleopatra por la picadura de un aspid.
Estos 3.969 años se dividen en distintos periodos:
* Imperio Antiguo (desde la dinastía I hasta la X). Sus faraones más representativos fueron Keops, Kefrén y Micerinos que dejaron su recuerdo en las pirámides de Gizeh.
* Imperio Medio (de las dinastías XI a la XVII). Destaca por las construcciones hidráulicas de enormes proporciones y por el desarrollo de la burocracia alrededor de los faraones.
* Imperio Nuevo (1580-525 a.C.). Este periodo se desarrolla bajo el mandato de nueve dinastías. Ramses III consigue expulsar a todos los pueblos invasores. A partir de la dinastía XXI comienza la decadencia sufriendo continuas guerras que sometieron a los egipcios a la dominación de libios, etíopes y asirios. Con la dinastía XXVI se recupera la independencia y llegan nuevos tiempos de prosperidad.
* Período Persa (de las dinastías XXVII a la XXX). Egipto fue conquistado por los persas hasta la conquista de Alejandro Magno en el 332 a.C. fundador de la mítica Alejandría, ciudad que pasaría a ser el centro de la vida egipcia con un elevado nivel cultural y artístico de claras influencias griegas.
Romanos y Árabes
Con la muerte de Cleopatra y la dominación de Egipto por parte del Imperio Romano, el país pierde su antiguo esplendor pasando a formar parte del Imperio Bizantino (395 d.C.). En el año 640 d.C. Egipto es conquistado por los árabes, adoptando su religión, cultura y lengua. El país se convierte en el centro del Islam bajo el gobierno de los fatamíes. El célebre Saladino consiguió extender el territorio de Egipto hasta Siria, Mesopotamia y África Septentrional.
Mamelucos, Franceses e Ingleses
Desde el año 1250 hasta el siglo XVIII los mamelucos gobernaron el país. Napoleón pone fin a esta presencia al vencerlos en 1801. Con la victoria de Mehmet Alí en 1811 se consigue que Egipto se convierta en un principado hereditario, hecho que provoca una importante renovación civil y económica a la que se une Sudán. El nieto de Saladino, Ismail, gobierna de 1863 a 1873 potenciando la influencia anglofrancesa y obras de gran envergadura como el Canal de Suez, inaugurado en 1869. Estas medidas, contrariamente, empobrecen a la población, dando lugar a revueltas civiles, sofocadas con la dominación inglesa en 1882. Egipto pasaría a convertirse en protectorado en el año 1914.
De la Independencia a la República
Egipto alcanza su independencia en 1922. Sin embargo, el país seguía dependiendo económicamente de Gran Bretaña ya que ésta controlaba el tráfico del Canal de Suez, además de otros privilegios civiles y políticos.
Durante la Segunda Guerra Mundial el país fue ocupado por fuerzas fascistas que fueron desalojadas con ayuda de los ingleses en 1942. Al acabar la guerra y gracias a su apoyo otorgado a los aliados, Egipto consigue una posición muy sólida entre los Estados de la Liga Arabe, participando activamente en las operaciones contra Israel de 1948. Los reveses de esta participación unidos a la escasa popularidad del rey Faruk dan como resultado el golpe de estado de 1952 del que surge la República de Egipto bajo la presidencia del general Naguib. Esta presidencia solo dura dos años, Naguib es sustituido por Nasser que en 1956 consigue nacionalizar el Canal de Suez, provocando la intervención armada anglofrancesa y la ocupación de la Península del Sinaí por tropas israelíes. Este conflicto se resuelve favorablemente para Egipto, gracias a la mediación de la Organización de Naciones Unidas. El país inicia un acercamiento con la antigua URSS y establece pactos políticos con Siria que se alargarían hasta 1961, fecha en la que Siria decide dar fin a la unión.
La Década de los 60
Egipcios e israelíes vuelven a enfrentarse militarmente en 1967 con un resultado desfavorable para Egipto. El conflicto finaliza gracias a un armisticio firmado con la intervención de la ONU. Las relaciones con la URSS se estrechan con el fin de conseguir más fuerza, tanto en el terreno militar como en el diplomático, a la hora de afrontar una posible negociación con Israel. Nasser fallece repentinamente en 1970 siendo su sucesor Anuar el-Sadat.
Los Últimos Años
El nuevo presidente de la República de Egipto da un vuelco a la política, sobre todo en sus relaciones con la URSS, expulsando en 1972 a 20.000 asesores soviéticos que se encontraban en el país. En 1973 emprende una nueva ofensiva contra Israel que finaliza tras una tregua propiciada por las grandes potencias mundiales y en la que se firma un acuerdo de compromiso con Israel por el Sinaí y se reabre el tráfico marítimo a través del Canal. Poco a poco Anuar el-Sadat va alejándose de la Unión Soviética y acercándose cada vez más a Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia. Este acercamiento da sus frutos en 1978 con la firma de los acuerdos de Camp David, por los que Israel y Egipto firman la paz con el beneplácito de los Estados Unidos. El asesinato de Sadat en 1981 no consiguió acabar con esta política de no agresión ya que Hosni Mubarak, que asumió el gobierno al año siguiente, ha mantenido la misma línea hasta nuestros días. De hecho, durante la Guerra del Golfo, Egipto condenó la invasión de Kuwait por parte de las tropas iraquíes, posicionándose en un papel intermediario entre los países árabes y las grandes potencias mundiales. Posición que se ha visto reforzada tras el atentado que sufrió el presidente Mubarak en 1995 y que ha supuesto el apoyo incondicional de los egipcios hacia su presidente. Egipto mantiene esa posición hasta nuestros días.
Arte y cultura: Los monumentos religiosos y funerarios de la etapa faraónica son las principales muestras del arte egipcio. Pirámides y templos, conocidos en todo el mundo, reflejan el fervor hacia los dioses y la firme creencia de que la vida no termina con la muerte, razón por la que los faraones debían continuar manifestando su inmenso poder aún después de haber dejado este mundo.
Durante 3.000 años, las sucesivas dinastías que gobernaron Egipto mandaron construir imponentes edificaciones en honor de sus dioses preferidos y en honor de lo que más apreciaban, a ellos mismos. Todas las muestras de arte egipcio comparten elementos comunes: monumentalidad, perfectas figuras geométricas en volúmenes de formas simples, cánones de medida estrictos a la hora de representar figuras humanas que, además, se idealizaban en grado sumo en una visión bidimensional sin ninguna perspectiva.
Dentro del período dinástico encontramos, a lo largo de esos 30 siglos, distintas muestras representativas en cada período. En el Imperio Antiguo destacan los enormes monumentos funerarios más conocidos: las mastabas, edificios de adobe con una parte subterránea en la que se guardaba el tesoro y la tumba, mientras que en la parte superior se instalaba una plataforma rectangular para señalar el lugar. Las pirámides escalonadas nacen de la superposición de varias mastabas. Las pirámides, tal y como las conocemos hoy en día, se caracterizan por un subterráneo en el que se instalaban los tesoros y las sepulturas mientras que el resto de la construcción es un auténtico laberinto con numerosas trampas destinadas a la protección.
Aparte de las construcciones como tales, son muy interesantes los bajorrelieves que decoran el interior de las tumbas. Estas pinturas describen la vida del difunto y su viaje al más allá.
El Imperio Medio no aporta ninguna novedad, aunque en ese tiempo se consigue mejorar notablemente los bajorrelieves. En el Imperio Nuevo el arte resurge con fuerza, es el tiempo de los imponentes templos y las majestuosas tumbas excavadas en las rocas.
En cuanto a escultura, se mantienen los mismos cánones expresados en pintura y bajorrelieves.
Los Faraones
Los faraones no tuvieron sólo un poder político y económico sino que, además, fueron propulsores de artes como la arquitectura, la escultura, la pintura o la escritura, sin olvidar las ciencias. Hay que decir, que al igual que en otras culturas, este afán tiene su base en el sentimiento religioso, pero sobretodo de perpetuarse en el tiempo a través de sus obras.
El primero de los grandes faraones fue Namer o Menes, célebre por la conquista del Delta. Fue él quien unificó Egipto, fundando la primera dinastía.
Zoser, fundador de la III Dinastía, tuvo su capital en Menfis. Construyó el primero de los grandes complejos funerarios, el de Saqqara, con su pirámide escalonada.
Los faraones de la IV Dinastía son los constructores de las tres pirámides de Gizeh: Keops, Kefrén y Mikerinos. Amenofis IV y Nefertiti, su esposa, realizan la reforma religiosa, dejando importantes muestras de arte, como el busto policromado que recuerda las bellas facciones de la reina.
Tutankamon, cuya tumba se encontró prácticamente intacta, fue el que recuperó el antiguo culto. Ramses III y Nefertari, de la XVIII Dinastía, dejaron grandes reformas artísticas, colosales estatuas y uno de los más bellos templos, el dedicado a Nefertari.
De la misma dinastía es Hapshephut, la única que tiene un templo en el Valle de los Reyes. Ptolomeo fue uno de los más grandes impulsadores de la cultura tras Alejandro Magno. Su descendiente, Cleopatra se convirtió en uno de los grandes mitos por sus relaciones con Cesar y Marco Antonio. Fue la última de los grandes faraones pues entregó su reino a los romanos en el año 30 a.C.
Direcciones utiles: Embajada de Egipto en España
C. Velázquez No 69, 6o.
Madrid 28006.
Tel. 91-577-63-08.
Fax: 91-578-17-32.
Embajada de España en El Cairo
41, Ismail Mohamed.
Zamalek.
Tel. 735-58-13 / 735-64-37 / 735-36-52 / 735-64-62.
Fax: 340-36-85.
Télex: 92255 SPACA UN y 22388 SPEMP UN
emespeq@mail.mae.es
Consulado de España en Alejandría
101, Av. Horreya.
Tel. 393-91-85.
Fax: 392-22-26.
Viceconsulado de España en Port Said
19, El Gabarty y El Guesh, 2.º.
Tel. 23 36 80, 23 60 57 y 22 14 63.
Fax: 32 66 20.
Viceconsulado de España en Suez
9, Banque Misr St.
Tel. 574 36 59 (El Cairo).
Lineas aereas: Egyptair (MS)
Edif. España pl. 8, oficina 7.
28013, Madrid.
Tel. 91-541-17-94 y 91-548-86-45.
Fax 91-547-46-32.
En Barcelona,
Bruc 21, 1o. 4o.
08010.
Tel. 93-301-73-54.
Fax 93-301-71-90.
Aeropuertos y siglas IATA: Cairo - CAI: a 24 kilómetros al noreste de la capital.
Alejandría - ALY: Aeropuerto de El Nouzha, a 7 kilómetros de la ciudad.
Tasas e impuestos: La mayoría de los productos incluyen el impuesto.
Propinas: En los países árabes la propina se convierte en un imperativo en el sector servicios: camareros, maleteros, taxistas, chóferes, etc. En los cruceros es costumbre obligada dar una propina para todo el staff del barco y otra para el Guía. La propina es un complemento a los ingresos del personal del sector turístico.
Horario comercial: Los comercios y bazares suelen abrir de 9 a 10 de la mañana y cerrar a las 20.00 h. o las 21.00. Los viernes y domingos muchas de las tiendas y puestos permanecen cerrados.
Fotografia: Es aconsejable llevar el material fotográfico del país de origen ya que en Egipto los precios son algo elevados. No se pueden fotografiar instalaciones militares, el Canal de Suez, catacumbas y algunas tumbas y museos. Se puede adquirir un permiso en alguno de ellos, después de pagar una módica cantidad.
Correos y telefonos: Las oficinas de correos “busta” están abiertas de 8.00 a 19.00 h. excepto los viernes. Son bastante numerosas. Los hoteles también ofrecen este servicio.
Los teléfonos públicos abundan en estaciones, aeropuertos y edificios públicos. Llamar desde el hotel es algo más caro pero merece la pena. Recientemente algunos teléfonos públicos funcionan con tarjetas.
Para llamar a Egipto desde España hay que marcar el 00-20 más el prefijo de la ciudad y el número de abonado. Para hablar con España desde Egipto hay que marcar el 00-34 y el número de abonado.
Electricidad: La corriente eléctrica es de 220 V. aunque en algunas zonas la corriente es de 110 V.
Religion: El 90% de la población es musulmán. Existe una minoría cristiana copta.
Idioma: El idioma oficial es el árabe y como segunda lengua se habla el inglés. No es difícil encontrar gente que hable castellano, especialmente en los comercios.
Emergencias - Salud - Policia: No se necesita ninguna vacuna para entrar en Egipto pero es aconsejable estar vacunado contra el tétano. Es imprescindible beber agua embotellada y no comer verduras crudas, frutas sin pelar y, por supuesto, no tomar hielo ni helados.
Las farmacias están bien abastecidas aunque para adquirir ciertos medicamentos es necesario presentar una receta médica. Si tiene que tomar algún fármaco en concreto es aconsejable llevarlo desde el país de origen.
En caso de emergencia tanto la embajada como los hoteles le prestarán ayuda. En Egipto existe un servicio de Policía Turística que se identifica por una banda verde en la manga con la inscripción “Tourtist Police”.
Moneda y cambio de divisas: La moneda oficial es la Libra Egipcia que equivale a 100 piastras. Los billetes son de 1, 5, 10, 20 y 100 libras y 5, 10, 25 y 50 piastras. Las monedas son de 1/2, 1, 5 y 10 piastras.
No se puede sacar moneda egipcia del país y es conveniente llevar el dinero en euros e ir cambiando en los bancos, en los hoteles y en las oficinas de cambio autorizadas. Los cheques de viaje se pueden cambiar sin problemas.
Se aceptan las principales tarjetas de crédito en hoteles, restaurantes y comercios de cierta importancia en las principales ciudades pero es conveniente llevar moneda y, sobre todo, monedas de pequeña cantidad para las propinas.
Diferencia horaria: Egipto tiene una hora más con respecto al Meridiano de Greenwich.
Equipo del viajero: Son aconsejables las ropas cómodas de algodón que absorban bien el sudor. No olvide alguna ropa de abrigo para las noches. Tanto hombres como mujeres deben cubrir, teóricamente, los hombros, no llevar minifaldas ni pantalones cortos en las grandes ciudades. En las zonas turísticas y de playa la cosa es más distendida. El bañador está mejor visto que el bikini. Son imprescindibles un sombrero, gafas de sol, repelente contra los mosquitos y un buen protector para el sol. Si piensa visitar el desierto lleve ropa que le cubra bien, tendrá menos calor. No olvide el chubasquero si viaja a la zona norte.
Clima: El clima de Egipto varía dependiendo de la zona, pero en general es muy caluroso y húmedo. Las temperaturas oscilan entre los 48 y 50 grados centígrados en pleno desierto y entre los 26 y 27 grados en la zona del Delta en los meses de verano. En la temporada de invierno las temperaturas mínimas se sitúan entre los 14 y 15 grados centígrados en todo el país. Son habituales las tormentas de arena, muy peligrosas, ya que la oscuridad que producen es total, además de que la arena lo cubre prácticamente todo haciendo el aire casi irrespirable.
TEMPERATURAS MEDIAS
El Cairo E F M A M J J A S O N D
MAX 18 21 24 28 33 35 36 35 32 30 26 20
MIN 8 9 11 14 17 20 21 22 20 18 14 10
Aduana_y_documentacion: Para viajar a Egipto es necesario presentar el pasaporte en vigor con una fecha de expedición de al menos seis meses antes de partir y visado que se obtiene en las distintas representaciones consulares. Lo más cómodo es obtenerlo en el aeropuerto de llegada y suele expedirse para una estancia de 30 días.
Tiene siete días desde su llegada para ir a la Policía y formalizar su entrada. Las Agencias de viaje locales y los hoteles realizan este trámite automáticamente con sus clientes.
Compras - Artesania: Comprar en Egipto es todo un arte. Los zocos constituyen otros mundos fascinantes dentro de las mismas ciudades. Estos mercados populares tienen vida propia y en ellos se pueden encontrar todos los ingredientes y elementos necesarios para conocer un poco mejor el mundo árabe. Una vez en su interior, el silencio no existe, voces y risas se unen a un continuo movimiento. Los diferentes aromas envuelven todo el ambiente, provocando un relajado sentido del tiempo. En los zocos se pueden encontrar artesanos realizando su obra, pequeños cafés en los que tomar un delicioso té con hierbabuena, mezquitas, y gente, sobre todo gente, personas que van, vienen, charlan, negocian y se relacionan.
Procure ir con tiempo y recuerde que es indispensable regatear. Los egipcios gustan de una buena transacción y si consiguen vender un producto a un precio excesivo no disfrutan, porque, en realidad, lo que más les gusta es el juego que se produce entre el comprador y el vendedor. Suelen dar, en el primer intercambio de palabras, un precio bastante alto, por lo que el comprador deberá ofrecer, al menos, una cantidad del 50 % menos sobre el precio inicial. Con esto se inicia un baile de números y regateos hasta que al final se llegue a un acuerdo. Si la charla ha sido agradable y el comprador ha sido un buen negociante, ambas partes quedarán satisfechas y hasta es posible que el vendedor invite a beber una buena taza de té. No olvide que los artículos que cuesten entre 4 y 10 libras egipcias no deben regatearse, ya que son suficientemente baratos (a menos que se compre un lote). Fuera de los zocos, en tiendas con precios marcados, se considera de mal gusto el regateo.
Egipto es el paraíso de las antigüedades. Se puede encontrar desde arte islámico, muebles estilo Luis XV, libros únicos, restos de algún tesoro faraónico, hasta Art Decó. Pero hay que ser cauteloso con los precios y con las falsificaciones, ya que existen artesanos muy hábiles capaces de realizar perfectas reproducciones y falsificaciones.
La cestería se extiende a todos los lugares del país. En cada zona tienen su particular trenzado, todos ellos muy hermosos. En los mercadillos de los pueblos se pueden adquirir las cestas más interesantes. Las más populares son las cestas de boda de Siwah (no son caras).
En Luxor se pueden adquirir hermosos objetos de alabastro. En Egipto este material se trabaja en mate, por lo que ya sea un trabajo manual o mecánico, carecerá de brillo.
Si pretende adquirir ropa no tendrá ningún problema ya que en varias zonas existen talleres de confección. Conocidos como los trajes de los beduinos, el diseño y confección de las prendas variará dependiendo del lugar dónde se encuentre, aunque eso sí, toda las prendas suelen estar cosidas a mano. Los bordados de las prendas de Siwah tienen especial fama aunque es muy difícil encontrarlos a buen precio. También son muy populares los caftanes, muy cómodos de diseño sencillo con trenzas confeccionados en algodón o seda (en los últimos tiempos también se fabrican con fibras sintéticas).
La joyería beduina, de piezas grandes trabajadas en plata o con base de materiales blancos, es muy hermosa. Resultan muy pesados, tanto los collares y pendientes como los broches, anillos y pulseras pero constituyen una verdadera obra de arte. Los diseños son únicos y están hechos a mano, por lo que no encontrará ninguna pieza igual. Aparte de ésta, la joyería egipcia suele realizarse en oro o plata y sus diseños suelen ser motivos faraónicos como escarabajos o el Ojo de Horus, islámicos como la mano de Fátima o bien, con motivos de caligrafía árabe. Frecuentemente las piezas de oro y plata se venden al peso, lo que hace que los precios sean muy similares en las diferentes tiendas, sin embargo, siempre se puede obtener algún descuento.
Las piezas en latón y cobre son muy interesantes, ya que proceden de una tradición que ha pasado de padres a hijos a lo largo del tiempo. Los diseños suelen incluir caligrafía árabe o motivos islámicos. Son especialmente bellos y atractivos los juegos de café o té en hermosas bandejas.
Egipto se ha convertido en un excelente productor de alfombras y tapices. Los famosos kilis de los beduinos confeccionados a mano suelen tener colores fuertes como el rojo, blanco o verde y naranja propio de las tribus del Sinaí. En Kerdassa se puede saborear la tradición de un pueblo de tejedores que en la antigüedad abastecía de este material a las famosas caravanas, mientras que en Harraniya los telares eran manejados por niños que hoy en día, ya adultos, son los que mantienen la tradición.
Le aconsejamos, si le queda espacio en la maleta, que adquiera una pieza de cristal Muski, cuya base es el vidrio reciclado por lo que los defectos, fisuras y burbujas le dan un encanto especial (algunas piezas son muy frágiles). La gama de colores es muy rica: turquesas, marrones, azules, rosas y verdes.
Aunque el papiro original ya no existe, el proyecto realizado por el Instituto del Papiro Raguab ha conseguido restaurarlo. En este mismo Instituto se pueden adquirir los célebres papiros, desde tamaño folio hasta miniatura con preciosos motivos pintados a mano. Por otro lado, en numerosos zocos y tiendas los encontrará, aunque no son de calidad certificada.
Los egipcios son magníficos artesanos de cerámica trabajada en torno. Se puede adquirir en todo el país piezas de todas las formas y tamaños aunque las de mejor calidad y funcionalidad se encuentran en Luxor. Normalmente no llevan adornos pintados, pero recuerde que solo dos veces al año los artesanos de Garagos venden sus cerámicas pintadas.
En cuanto a trabajos en madera, encontrará cajas, platos y muebles, todos ellos adornados con incrustaciones de madera, marfil o madreperla. La más típica es la llamada mashrabiya. En cambio, si le gusta la acampada, en Egipto podrá adquirir tiendas de campaña de excepcional calidad ya que los egipcios fueron los primeros que las confeccionaron y utilizaron.
Por último, no deje de visitar algún mercado de especias, un intenso espectáculo de colores, aromas y sonidos. Todas las especias son naturales, es decir, no contienen ningún componente químico, manteniendo su original aroma. Especial fama tiene el azafrán y la gena para teñir el cabello.
Gente Y Costumbres: Los descendientes de los faraones poseen como cualidad acusada una gran dignidad que, quizá, procede de los tiempos de esplendor del antiguo Egipto y que ha permanecido inalterable, como rasgo característico, a lo largo de los siglos. La dignidad se mezcla con otro rasgo fundamental, la humildad que aparece, probablemente, por el sentido trágico que los egipcios tienen de la vida, es decir, que todo depende de la voluntad divina. Por ello, en todas partes y en cualquier momento se pueden escuchar expresiones de tipo religioso como “es voluntad de Dios”, “si Dios quiere” e incluso el típico saludo “salam aleikun” tiene este sentido ya que lo que desea es que “la paz sea contigo”.
El pueblo de Egipto es profundamente religioso y espiritual. El Islam es muy importante para ellos y es imprescindible respetar sus costumbres para poder llegar a conocerlos. Es aconsejable vestir con pantalones o faldas largas y camisas o camisetas con mangas, sobre todo al visitar los lugares santos y las mezquitas hay que descalzarse al entrar.
Esta profunda religiosidad se percibe también claramente en la familia. Los núcleos familiares están muy unidos y suelen estar encabezados por los varones, padres, maridos, hermanos e hijos. Las mujeres son también importantes en la sociedad aunque, debido a las leyes islámicas, permanece en su mayoría en la sombra. Las más ancianas ordenan el grupo de mujeres de una casa y son las que deciden, a pesar de que las mujeres de los primogénitos también tienen bastante poder. En los últimos tiempos estas rígidas leyes se han abierto, sobre todo, en las grandes ciudades y son cada vez más las jóvenes que estudian y trabajan participando activamente en todos los campos de la sociedad. Sin embargo, existen ciertos aspectos que no han cambiado, por ejemplo, están prohibidas terminantemente las relaciones prematrimoniales ya que las mujeres deben llegar vírgenes al matrimonio. Quizá por este motivo algunos egipcios consideran que las extranjeras son mucho más accesibles por lo que conviene evitar provocaciones innecesarias vistiendo minifaldas o camisetas muy ajustadas.
El matrimonio es un acontecimiento social importante y las bodas se celebran con todo el lujo y el boato que es posible. Se reúne toda la familia y los amigos, se cierran calles para que en ellas tenga lugar el banquete, el baile, las danzas populares, los espectáculos acrobáticos, etc. Es costumbre que los novios paseen en coche por las calles del barrio en medio de las felicitaciones de todo el mundo. Si tiene oportunidad no deje de asistir a una celebración matrimonial.
Los niños son muy queridos en Egipto. Son criados y amados con generosidad por sus madres que suelen tener un vínculo mucho más estrecho con ellos que con sus maridos. Las familias tienen numerosos hijos debido a que los hijos se consideran una bendición divina y a que el índice de mortalidad infantil es muy alto. En cuanto los bebes son capaces de andar se les deja una gran libertad, confiando plenamente en la voluntad divina.
Existe una gran solidaridad entre las distintas comunidades, ayudándose entre ellas y defendiéndose contra las agresiones externas. Los egipcios gozan de un excelente sentido del humor, les encanta contar chistes de cualquier tipo y gastar bromas. Le animamos a que disfrute con paciencia y buen humor de la gente de este bello país.
Recuerde que para algunos egipcios las fotografías pueden traer mala suerte. Si desea hacer una instantánea, le aconsejamos solicitar permiso previamente.
Gastronomia: La comida egipcia es una deliciosa combinación de sabores, gracias a los distintos ingredientes que proceden de la gastronomía mediterránea, africana y árabe. Dos alimentos son básicos en los hábitos de los comensales egipcios, las aish, hogazas de pan consumida muy a menudo y cuya masa se prepara con distintas harinas (la que más fama tiene es la “aish baladi”, preparada con harina más basta y oscura) y las fuul, judías gordas de color marrón que se aliñan con limón (las llamadas ful, judías blancas, se cocinan a fuego lento durante horas en un caldero de cobre).
Las fuul se sirven como acompañamiento para todo tipo de platos: verduras, ensaladas, fiambres, y en albóndigas que reciben el nombre de felafel o bien especiadas, con yogurt, queso, ajos y huevos. También se toman en bocadillo aliñados con tahini y vegetales en vinagre y además, pueden ser la base del Ta'Miya que se come con los dedos.
Los egipcios toman tanto carne como pescado. Las carnes suelen ser de vaca, cordero o aves como el pavo, el pato, el pollo y el pichón. Los pescados, tanto de agua salada como dulce, son frescos y están bien preparados. Le aconsejamos probar las deliciosas gambas gigantes con salsa de ajo de Alejandría denominadas "Gambari".
Como platos típicos de la gastronomía egipcia destacan el "Mashi", arroz con carne que se acompaña con hojas de parra, tomates, berenjenas o pimientos verdes, los "mezze", una gama de entrantes fríos de procedencia oriental que se sirven en numerosas escudillas de pequeño tamaño. Se trata de verdaderas delicatessen, entre las que se encuentran el "tabbouleh", ensalada de perejil y sémola de trigo de sabor ácido, la "kobeiba", carne, pescado y nueces, la "baba ghannoush", puré de berenjenas con ajo, las "kibbeh", albóndigas de carne de cordero frita y sémola de trigo, "basterma", cecina ahumada, "sambousek", empanadas de verdura, "hummus bi tahina", garbanzos en puré con pasta de sésamo, "wara annab", hojas de parra rellenas de distintos ingredientes y el "betingan", rodajas de berenjena adobadas.
Otros platos típicos son el "Koshari", capas superpuestas de macarrones, arroz y lentejas con salsa de tomate, el "Fattah" también lleva capas pero éstas son de pan seco empapado en caldo, arroz y carne aliñado con ajo y vinagre y cubierto con yogurt, nueces y pasas; la "Moulouhiya", sopa de espinacas, el "Hanan", pichones rellenos de granos de trigo verde o arroz, el "shish kebab", brocheta de carne de cordero y la "Kufta", rollos de carne picada de cordero a la brasa. Todos estos platos se sirven acompañados de "pilau", que no es otra cosa que arroz con verduras.
Postres
En cuanto a postres, y al igual que en la mayoría de los países árabes, son deliciosos. El preferido por los egipcios es el "Om Ali", mezcla de pan o pasta con leche, nueces, coco y pasas que se toma caliente. Se distinguen, además, el "aish es serail", hogaza de pan con miel ablandada con jarabe de azúcar, la "baklava", masa rellena de nueces aromatizada con aguamiel o con una infusión de azahar y la "kumafa", tallarines horneados con azúcar, miel y nueces. No deje de probarlos.
Bebidas
Las comidas se acompañan normalmente con agua, que debe ser mineral y es muy importante que la abran delante de usted, aunque también puede beberse cerveza como la local “Stella”. También se encuentran cervezas de importación. Como curiosidad recuerde que la cerveza fue inventada en el Antiguo Egipto.
Entre los vinos destacan el tinto Chateu Giniclis, una buena variedad de blancos y el rosado Rubi D'Egyte. No son de excelente calidad pero resultan aceptables.
Las bebidas típicas egipcias son el "karkade", que procede de la flor del hibiscus y se puede tomar caliente o frío, el "shai", té negro de fuerte sabor y la variedad conocida como "shai nana" servido con hojas de menta, el "ahwa", café turco, los zumos de mango, guayaba, plátano, naranja, fresa, zanahoria, lima, tomate, azúcar de caña, granada y limón, entre otros, el "tamarhindi", infusión hecha con la pulpa seca del tamarindo, el "irssous", agua de regaliz, el "erfa", bebida de canela que se sirve caliente y cubierta de nueces y el "na na", de menta.
Entre las bebidas alcohólicas destacan el "ersoos", licor de fuertes sabor y olor, el "zahib", una especie de orujo y el "yasoon", con sabor a anís.
Entretenimiento: Egipto es un país que ha sabido acondicionarse al importante turismo mundial que recibe todos los años. Aparte del interés histórico-artístico que el país de las pirámides despierta, se pueden realizar numerosas actividades para relajarse y divertirse durante su viaje.
Para sentir la profunda emoción que despierta la belleza dorada del desierto, se puede recorrer el camino que une los oasis de Jarga, Dakla, Frafra y Bahriya. El invierno es la mejor época para hacerlo ya que en verano las temperaturas son demasiado altas. Para disfrutar plenamente de la excursión se deben tener en cuenta ciertas medidas de prevención como revisar bien el vehículo, llevar una brújula, suficientes provisiones de agua, comida, herramientas, botiquín de primeros auxilios, gafas de sol, sombrero (a poder ser con alguna tela que tape la nuca), etc. Es aconsejable tener en cuenta las previsiones meteorológicas para evitar las tormentas de arena y no olvidar alguna tela para poder hacer una buena sombra. Si se siguen estos consejos se podrá disfrutar de la impresión que produce la soledad tórrida del desierto, del inesperado placer que producen los oasis y de la inmejorable acogida con que se le recibirá en los pequeños pueblos que se encuentran a lo largo de la travesía.
Como contrapunto al desierto, un baño en las bellas playas egipcias se convierte en un placer. El agua transparente, la arena fina y la península coralina de Ras Mohammad o Sharm el-Sheik, compite con los arrecifes escarpados causantes de numerosos naufragios en Isla Trian o los hermosos acantilados de Fiord. Si le gusta el submarinismo en el Mar Rojo encontrará un verdadero paraíso con aguas en calma que ofrecen una visibilidad perfecta de una variada y colorista fauna marina.
En Egipto se puede practicar cualquier tipo de deporte en condiciones óptimas: vuelo sin motor en Embaba, golf en las principales ciudades, (El Cairo, por ejemplo, cuenta con dos campos de nueve hoyos), equitación, pudiendo recorrer las pirámides y los oasis en caballos, tenis y natación en todo el país ya que casi todos los hoteles cuentan con las instalaciones adecuadas, remo en los más de 10 clubes situados en la orilla este del Nilo y caza, en Dokki, donde le proporcionarán toda la información necesaria.
No deje de acudir a las carreras de caballos. La pura raza árabe es una de las mejores del mundo y en el hipódromo de Heliópolis podrá disfrutar de excitantes carreras. Además podrá realizar apuestas y disfrutar con el ambiente. También se pueden visitar algunas cuadras con más de 50 años de tradición como es el caso de El Baeia.
Si lo que usted busca es diversión después de una excitante pero agotadora jornada, Egipto no le defraudará. En las principales ciudades se puede encontrará una completa variedad de espectáculos: Clubes Nocturnos con distintas actuaciones, como las de la famosa danza del vientre (esta danza proviene de los movimientos realizados por las gestantes a la hora del parto y en Egipto ya aparece en el interior de las tumbas faraónicas); Teatros como el Nacional de Azybekia, el Gomhouriya, el Ballon o el Teatro de Muñecas de El Cairo, que merece especial mención; Cines en los que se proyectan tanto películas extranjeras como nacionales (Egipto produce unos 50 filmes anualmente y es conocido como el Hollywood del Este ya que en él se rueda casi toda la producción del mundo árabe); Opera, tanto en Alejandría como en El Cairo se puede escuchar, sobre todo, el repertorio italiano; Música Clásica interpretada por la Orquesta Sinfónica de El Cairo; bellas Coregrafías ya sea de la mano del Ballet Nacional o del Grupo Nacional de Baile Popular o bien, disfrutar como niños con el Circo Nacional de Egipto fundado en 1906 y que actualmente cuenta con tres compañías, dos en gira y una permanente en El Cairo. Si prefiere bailar o jugar no se preocupe, la mayoría de los hoteles cuentan con discoteca, casino y club nocturno.
No olvide realizar pausadas visitas a los innumerables museos, con temáticas variadas y de buena calidad. Excepcionales son el Museo Copto y el Museo Islámico en El Cairo, así como el Museo Greco Romano de Alejandría. Aunque es imposible visitar todos los museos en un solo viaje, le aconsejamos que se acerque al Museo Marítimo de Hurgada en el Mar Rojo, al de Antigüedades Egipcias en El Cairo, al Museo de Luxor, al Museo de Historia Natural en Alejandría, o al Museo de Ismailía. Como curiosidades visite la Colección de Pájaros Naturales de Egipto, el Centro Folclórico con la colección de trajes, instrumentos musicales y artesanía procedente de los oasis y la Casa Gayer Anderson, compuesta por dos casas islámicas de los siglos XVI y XVII, todo ellos en El Cairo.
Los egipcios celebran sus fiestas dependiendo de su religión: los musulmanes las propias del Islam y los coptos las procedentes de la antigua tradición egipcia. Ambos festejan las festividades de carácter nacional. Si quiere disfrutar de alguna de ellas debe tener en cuenta que las fechas son aproximadas ya que en Egipto existen tres calendarios, el gregoriano, al igual que el resto de países occidentales, el copto, basado en el ciclo solar y coincidente en los meses con el calendario gregoriano y el islámico, regido por el ciclo lunar que es 11 días más corto que el occidental.
Fiestas Nacionales
* Día de los Sindicatos, 1 de enero y 2 de febrero.
* Día de la Unión, 23 de febrero.
* El día de Liberación del Sinaí es recordado el 25 de abril.
* El 1 de mayo, al igual que en Europa, se celebra el Día del Trabajo.
* El 18 de junio se rememora la “Retirada de las tropas británicas”.
* El 23 de julio los egipcios salen a las calles para contemplar los desfiles que se hacen para celebrar la proclamación de la República de Egipto en 1952.
* El 6 de octubre los desfiles vuelven a ocupar las calles para conmemorar el comienzo de la guerra de 1973 contra Israel en el Día de las Fuerzas Armadas.
* El 24 de octubre es el Día de Suez, agradeciendo los beneplácitos que el Canal aporta a la vida de los egipcios.
* El 23 de diciembre es el Día de la Victoria.
* Sharm il Nassim significa “olor de la brisa” y es la fiesta nacional que celebra el comienzo de la primavera. Esta festividad se remonta a los tiempos de los faraones. En ella los egipcios salen a las calles para ver como las plantas y animales despiertan a una nueva vida. Esta fiesta es única en el mundo, teniendo un cierto parecido con una antigua celebración cristiana en la que se pintaban huevos de colores para dar la bienvenida a la Primavera.
Fiestas Coptas
En enero se celebran dos fiestas religiosas, el 7 las Navidades y el 19 la Epifanía. El Año Nuevo copto se celebra el 11 de septiembre. Y sólo celebran dos fiestas más, el 21 de marzo la Anunciación y el 15 de agosto la Fiesta de la Virgen María.
Fiestas Islámicas
Hay que decir que las fiestas musulmanas varían cada año de acuerdo al calendario lunar. Esx decir, son fiestas “móviles”, desplazándose aproximadamente 13 días menos con respecto al año anterior (del calendario gregoriano).
Para los musulmanes el Año Nuevo comienza el primer día del Moharram. Los musulmanes disfrutan enormemente con el Aïd el-Fitr, la festividad que marca el fin del mes santo del Ramadán. Durante tres días los musulmanes disfrutarán de exquisitos manjares y de animadas tertulias. También celebran las “mulids” fiestas en que se veneran a los santos locales. El décimo día de ese mismo mes tiene lugar la Conmemoración de la Ashura, la entrega a Moisés de los Diez Mandamientos.
Destacan, además el Aïd el-Kebir en la que los musulmanes conmemoran el sacrificio de Abrahán y se conoce popularmente como la Fiesta del Carnero; la fesita de inicio el año musulmán, el primer día de la Hégira, el Primer Moharem; la celebración del nacimiento del Profeta, el Mulud; el Cumpleaños del Profeta, una de las más importantes festividades para los musulmanes,. Los egipcios salen en procesión con trajes históricos, caballos, música y dulces.
El Laylat El Esraa rememora el vuelo del Profeta de Jerusalén al cielo, mientras que la Mulid de Abud el-Haggag recrea la festividad de la diosa Opet de los tiempos faraónicos en Luxor.
Avion: Un 98 % de los viajeros que llegan a Egipto lo hacen en avión. Desde diversas ciudades europeas existen vuelos directos a El Cairo. Egypt Air y Air Sinai conectan las principales poblaciones del país. Las distancias no son muy grandes y los billetes son más bien económicos. Sin embargo, los horarios no suelen cumplirse. Hay vuelos de Egypt Air entre El Cairo, Alejandría, Luxor, Asuán, Abu Simbel, Hurgada, Marsa, Sharm el-Sheik, Al-Arish y al Oasis de Jarga. Air Sinai vuela desde El Cairo hasta Arish, y Sharm el Sheik. En la actualidad operan en españa varias compañías de vuelos no regulares con destino a Aswan y Luxor (Air Cairo, Luxor Aie, Midwest Airlines, etc). Con precios económicos. Los horarios que ofrecen estas compañías están sujetos a posibles modificaciones hasta la fecha del inicio del viaje.
Barco: Existe servicio directo entre Egipto y diversas ciudades europeas, especialmente desde los puertos italianos, griegos y turcos. De este modo se puede viajar con coche propio en el mismo transbordador. Si decide trasladarse a Egipto en embarcación propia existen varios puertos deportivos tanto en El Cairo como en Alejandría de distintas categorías adaptadas a todas las embarcaciones.
Los cruceros por el Nilo son uno de los máximos atractivos del país. Existen numerosos barcos que ofrecen este soñado viaje que puede durar cuatro días y tres noches entre Aswan y Luxor. Los precios no son excesivos, aunque varían en función de la categoría elegida.
Tren: Los trenes egipcios unen El Cairo con el Valle del Nilo, el Delta, las ciudades del Canal y con Alejandría. Conviene hacer la reserva con antelación y comprobar que los datos del billete son correctos. Se puede viajar en primera clase, segunda clase con aire acondicionado, segunda, tercera y Wagon-Lits. Existe un servicio diario de camarotes (wagon lits) entre El Cairo, Luxor y Asuán. El servicio es cómodo, puntual, rápido y barato. No se sorprenda si en las estaciones encuentra taquillas separadas para hombres y mujeres.
Autobus: Existe una excelente red de autobuses que recorre todo el país a precios moderados. Existen cuatro compañías principales: la Unión de Transportes Árabes, con unidades de lujo, uniendo las ciudades de El Cairo y Alejandría; Empresa de Autobuses del Oeste del Delta; Empresa de Autobuses del Este del Delta y la Empresa de Autobuses del Alto Egipto. Los billetes se pueden adquirir en las ventanillas de las estaciones o bien, al abordar el autobús. Recientemente los autobuses que parten de El Cairo hacia el delta, Marsa, Matruh, Hurgada, Luxor y Asuán, lo hacen desde una nueva terminal que se encuentra cerca del Hotel Hilton Ramses. Las rutas de autobuses más frecuentes son: Alejandría - Marsa; El Cairo - Alejandría; El Cairo - Luxor y Asuán; El Cairo - Hurgada; Luxor - Asuán; Luxor - Hurgada y Asuán - Abu Simbel.
También se puede viajar entre una ciudad y otra en taxis (bijous), que suelen encontrarse en las cercanías de la estaciones. Generalmente realizan rutas establecidas y parten cuando todos los asientos están completos. Los microbuses funcionan como los taxis, solo que aceptan hasta 12 pasajeros.
Otra posibilidad, no muy aconsejable, son las pequeñas furgonetas con caja (llamadas pick up), con capacidad para 12 pasajeros.
Automovil: No es recomendable viajar a Egipto en coche. La distancia es considerable y el viaje se realiza por carreteras que no están en buenas condiciones. Además, los combustibles de distintos octanajes pueden afectar los motores de los automóviles. En caso de avería no siempre se encuentran piezas de recambio por lo que conviene llevar las más necesarias desde el país de origen. Si aún así decide hacerlo tenga en cuenta que:
* Se puede entrar en el país bien a través de un transbordador, por tierra desde Israel o desde Sudán en el sur.
* El coche tiene que pertenecer a un Club Automovilístico, en caso contrario ha de pagarse un impuesto de aduana de un 250 %.
* Se necesita carnet de conducir internacional y licencia internacional para el coche que expiden los clubes automovilísticos.
* El permiso de estancia es de 90 días. Si se quiere estar más tiempo hay que renovar el permiso en el Club de Automóvil de Egipto que tiene oficinas en El Cairo y Alejandría.
* Es necesario contar con un seguro a la llegada. En el momento de la entrada hay que dejar un depósito por impuesto de carreteras y por derechos de aduana del que solo se recupera una parte.
* Conducir por el país es peligroso y es mejor que no se visiten los oasis de noche. Encontrará numerosos controles en las carreteras donde le pedirán la documentación, un mero trámite.
* Hay que tener cuidado con los robos de vehículos o de artículos que se encuentren en su interior.
* El tráfico en las ciudades es muy intenso, sobre todo en El Cairo.
* Las gasolineras pueden estar muy alejadas unas de otras, asegúrese de que lleva combustible suficiente y no está demás llevar algún bidón extra.
* Para avisar cuando decida adelantar deberá tocar el claxon con intensidad.
* El límite de velocidad es de 90 km./h. en carreteras.
* Si sufre cualquier tipo de accidente acuda a la policía.
* Para alquilar un vehículo en Egipto hay que tener más de 25 años y el ya mencionado carnet internacional de conducir. En los aeropuertos y principales ciudades existen oficinas de las principales empresas internacionales de alquiler de vehículos.
Transportes publicos: Los autobuses públicos, solo están presentes en El Cairo y Alejandría. Generalmente van llenos y no son muy aconsejables. El Cairo es la única ciudad de África que posee metro, señalizado con una M roja, es un transporte cómodo, rápido y barato. Funciona de las 5:30 h. a las 24.00 h. en los meses de invierno. En verano hasta la 1:00 h. Hay dos líneas con más de 30 estaciones. En El Cairo y Alejandría encontrará servicio de tranvías.
Taxi: Los taxis son toda una aventura. Primero hay que pactar el precio del trayecto a través de un intenso regateo, después indicar el trayecto y a continuación dejarse hundir, sin miedo, en la excitante carrera por las calles de la ciudad, como si de un rally se tratara. Puede afirmarse que los taxistas tienen un modo de conducir algo temerario.
destinia.com
© Copyright
Destinia S.L. Travel Agency C.I.C.M.A. nº 1257.
Términos y Condiciones Generales
Inscrita en el R.M. de Madrid Tomo 15.973, F. 206, Sec. 8, Hoja M-270179 . C.I.F. B82826991
Gran Vía, 22 Dcdo. 4º
Madrid,
28013 España.
Tel. (+34) 902 303 555 Fax: (+34) 902 196 339