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La Costa del Silencio, o Ten Bel (otro de sus nombres), se ubica en el municipio de Arona, perteneciente a la isla de Tenerife. El segundo nombre procede de la yuxtaposición de las iniciales de Tenerife y Bélgica. Esto se debe a que su propietario original era belga. Se sitúa a 20 metros sobre el nivel del mar y se conforma, fundamentalmente, de urbanizaciones, con diferentes tipos de instalaciones.
Así, no resulta difícil encontrar hoteles baratos en Costa del Silencio, algunos en la modalidad de apartotel. Disponen de un gran número de servicios, como piscina exterior, restaurante e incluso tiendas.
Barrios de Costa del Silencio
El municipio de Arona (donde se encuentra la Costa del Silencio) se divide en diferentes poblaciones turísticas:
- Playa de las Américas: aquí se ubican las playas del Camisón u Honda, además de un importante yacimiento paleontológico.
- Los Cristianos: destaca su amplio paseo marítimo, así como el puerto, antiguamente de pescadores.
- Las Rosas: esta área se dedica prácticamente en exclusiva a residencias costeras.
- Palm-Mar: se encuentra a los pies de la formación montañosa de Los Mogotes, dentro de la Reserva Natural Especial del Malpaís de La Rasca.
Qué ver y qué hacer en Costa del Silencio
La playa de La Ballena es una de las más famosas de la localidad. Es de arena oscura volcánica, con club náutico y un área reservada de submarinismo. Mide unos treinta metros de longitud y goza de aguas tranquilas. Por su parte, los amantes de la naturaleza disfrutarán al máximo con la Montaña Amarilla, donde podrán observar impresionantes atardeceres. En cuanto a la localidad de Arona, destaca su conjunto histórico, así como el caserío de las Casas Altas. Y, para pasear, nada mejor que el parque urbano Garañaña.
Qué comer en Costa del Silencio
En la mayoría de los restaurantes de Costa del Silencio se sirve gastronomía típica de Tenerife, aunque también se hallan abiertos a la cocina más internacional. Así, son platos típicos las papas arrugadas con mojo picón, el almogrofe, la ropa vieja o el gofio. Los pescados son también muy importantes, como el cherne o las samas. En cuanto a postres, no puede faltar un buen plátano de Canarias. También destacan los quesos, muchos de ellos elaborados con leche de cabra.
Eventos y fiestas típicas en Costa del Silencio
- Festival de Música Aguaviva Canarias: se celebra cada verano en Arona y se acompaña también de otras actividades, como buceo o exposiciones.
- Carnaval: se celebra en febrero, con comparsas, cabalgatas, bailes y alegres colores.
- Santísimo Cristo de la Salud: tiene lugar el 6 de octubre. Empieza con una Eucaristía para, a continuación, sacar la imagen del Cristo y la Virgen y terminar con fuegos artificiales.
- Romería a la Virgen de Fátima: vestidos con trajes tradicionales, los vecinos pasean a la Virgen hasta el mirador de la Centinela.
Cómo moverse por Costa del Silencio
Existe un abultado servicio de autobuses de transporte público y taxis, que comunican las diferentes áreas entre sí. No obstante, si se prefiere, se puede optar por alquilar un coche, algo muy fácil de hacer en la propia web de Destinia. Cabe decir también que la costa se encuentra muy bien comunicada por carretera, principalmente por la autopista del Sur TF-1 y la carretera TF-28.
El clima en Costa del Silencio
Si por algo destacan Arona y la Costa del Silencio es por su agradable temperatura, tanto en verano como en otras épocas del año. Las máximas apenas alcanzan los 26 grados, mientras que las mínimas no bajan de los 10. Precipitaciones hay a lo largo de todo el año, aunque en épocas de estío apenas hace aparición. Aun así, los veranos son cortos y abunda el viento durante todo el año. La mejor época para visitar la costa abarca desde mediados de julio hasta mediados de septiembre.
Otros datos y curiosidades de Costa del Silencio
Como curiosidad, cabe mencionar que el municipio de Arona está considerado Bien de Interés Cultural por su gran valor histórico y etnográfico. Por su parte, el Barranco del Infierno suele utilizarse para realizar rutas de senderismo. Además, pueden avistarse hasta cetáceos. En cuanto a flora, los amantes de la naturaleza disfrutarán al máximo de los acebuches y las sabinas. Como dato histórico, cabe mencionar que la isla no fue conquistada por los europeos hasta el siglo XV a los guanches y los menceyes, pueblos aborígenes.













