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Al organizar un viaje por Europa, hay que elegir entre muchos destinos, cada uno con su historia y con sus monumentos típicos. Sería aconsejable guardar dos días para cada lugar que vayamos a visitar, tres o cuatro para las capitales y elegir nuestro trayecto en función de los días que tenemos a disposición.

Seguramente habrá que incluir las localidades más representativas de cada país, como París, Roma, Londres, Atenas, Berlín y revivir en cada una la historia de su cultura, admirando sus monumentos más representativos, como la Torre Eiffel, el Coliseo, el Big Ben o el muro de Berlín.

La forma más cómoda de desplazarse es en avión, con posibilidad de elegir entre compañías nacionales o low cost.

Además de su historia tan larga, el viejo continente ofrece unos atractivos naturales únicos, como las playas de muchas localidades de la zona del Mediterráneo, con su clima cálido durante casi todo el año, las pistas de esquí de las principales sierras y montañas, o los fiordos y acantilados del norte de Europa.

En el continente donde nace la dieta mediterránea podrás probar cualquier tipo de receta a base de ingredientes frescos y sanos, aunque si prefieres comer de forma más económica no faltan los restaurantes de comida rápida.

En Europa se encuentran a la vez el país más grande y el más pequeño del mundo: Rusia, que ocupa el 40% del territorio europeo y La Ciudad del Vaticano del tamaño de 0,44 km cuadrados.

Perucica, en Bosnia y Herzegovina, es la última selva que existe en Europa.

La mayoría de los países europeos utilizan el Euro como moneda única, pero algunos países como Reino Unido y Suiza siguen utilizando la Libra y el Franco.

Italia:
Uno de los países más turísticos del mundo, donde cada ciudad esconde miles de años y culturas diferentes. De especial interés puede ser un recorrido por la Roma antigua, la Florencia del renacimiento o la Moderna y rica Milán.

Francia:
Una etapa obligada es París, donde visitar los monumentos más importantes del país, el parque Disneyland o recorrer las playas de la Costa Azul.

España:
Ideal para unas vacaciones en la playa en sus cálidas costas del Mediterráneo, con destinos que atraen turistas de todo el mundo como Ibiza, Córdoba o Granada, o para visitar sus ciudades principales Madrid y Barcelona.

Grecia:
Playas paradisíacas, pueblos antiguos y restos de la antigua Grecia atraen cada año turistas de todo tipo, dese familias en búsqueda de relax y de cultura, que se dirigen a Atenas o a las islas más tranquilas, hasta los jóvenes que se concentran en Miconos.

Turquía:
Donde se funden las culturas de oriente y occidente, en sus principales ciudades como Estambul y Ankara se encuentran los monumentos principales.

Alemania:
Paisajes rurales únicos y ciudades tan llenas de historia como Berlín o Frankfurt ofrecen a los turistas muchas opciones y recorridos.

Noruega:

Además de su capital Oslo, se realizan cruceros y excursiones para admirar los fiordos, su típica maravilla natural que atrae turistas de todo el mundo.

La parte meridional de Europa, donde se encuentran las costas del mediterráneo, es la zona con las playas más visitadas por los turistas de todo el mundo. Desde las soleadas playas de la costa del Sol, hasta las tranquilas aguas del mar Egeo, toda esta zona es perfecta para hacer turismo en verano.

Las principales ciudades como Roma, Barcelona, Lisboa, Atenas, Estambul ofrecen también alternativas culturales, siendo ciudades que conservan la historia de culturas y civilizaciones diferentes que han ido intercambiándose a lo largo de los siglos. Por este motivo la zona recibe turistas en cualquier época del año.

En la parte central del continente se encuentran las principales capitales europeas, como París, Berlín, Londres y Bruselas y las principales capitales del este, como Praga, Budapest, Varsovia o Viena, todas ciudades que se pueden visitar en cualquier época del año, tanto si se quiere hacer un viaje cultural, como si se busca diversión y entretenimiento. En el corazón del viejo continente cada una de estas ciudades guarda los rastros de la época del renacimiento en sus edificios, sus museos y sus principales obras de arte.

Además del valor histórico y cultural de esta zona, también desde el punto de vista natural se encuentran paisajes y atractivos naturales únicos, sin hablar de las principales pistas de esquí y zonas de montaña, perfectas para hacer turismo en los meses más fríos.

En el norte se encuentran las zonas más frías, que tienen otro tipo de atractivo debido a la peculiaridad de sus paisajes rocosos, como los fiordos y las cordilleras. No obstante el clima y el entorno natural poco hospitalarios, existe todo un tipo de turismo especializado solo en esta zona.

Más al este se encuentra Rusia, la parte menos europea, tanto a nivel climático como a nivel cultural. De hecho, para visitar las principales ciudades, como Moscú y San Petersburgo es necesario obtener previamente un visado si se viaja desde la Unión Europea, los Estados Unidos o México. Los edificios, las obras de arte y la cultura en general difieren mucho del resto de Europa, y tienen un toque mucho más soviético.

Avión:
Europa es uno de los continentes con más conexiones con el resto del mundo. Sus capitales cuentan con aeropuertos internacionales en los que operan las principales compañías aéreas, como Turkish Airlines, KLM Royal Dutch Airlines, Iberia, Alitalia, Air France, British Airways o Lufthansa.

Barco:
También son muy comunes los cruceros, que suelen recorrer las costas del mediterráneo hasta las islas griegas o llegar al norte para explorar los fiordos.

Tren y autobús:
Además de los aeropuertos, es muy común desplazarse entre los diferentes países utilizando el tren o el autobús. Existen billetes abiertos de tren para recorrer varios países en interrail durante un determinado periodo de tiempo, ideales para descubrir rápidamente muchos países en un solo viaje.

No hay vacunas obligatorias para entrar en territorio europeo, aunque se recomienda tener todas las precauciones a la hora de elegir los sitios donde comer y donde dormir.

En general el nivel de limpieza de hoteles y restaurantes, además de la atención medica, en Europa son bastante altos.

El Clima varía mucho en función de la zona. En la parte sur, donde se encuentran las playas, el clima es mediterráneo y las temperaturas suelen ser cálidas durante todo el año. Cuanto más se sube al norte, las luvias y el frío se hacen más intensos, hasta llegar a algunos países del norte, como Finlandia, donde hay condiciones extremas en las que durante el invierno el sol aparece solo durante pocas horas al día.

En la zona del este suele haber muy bajas temperaturas y se puede llegar a mínimas de bajo cero.