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Bienvenido al continente del agua, los fondos marinos y las islas más increíbles del mundo. Si te has decidido por visitar este lugar del planeta prepárate para nadar, bucear y descubrir como nunca has podido en otra parte del mundo, los fondos marinos.

Oceanía es un continente insular formado por la plataforma continental de Australia, las islas de Nueva Zelanda, Nueva Guinea y el conjunto de archipiélagos de origen coralino y volcánico de Melanesia, Micronesia y Polinesia. Muchas y ricas opciones para un viaje lleno de naturaleza y paisajes impresionantes.

En un país como Australia, podemos visitar ciudades como Sidney, Melbourne o Brisbane o fascinarnos con monumentos de la naturaleza como la Gran Barrera de Coral, las Blue Mountains, el Uluru o la carretera que bordea la costa sur: Great Ocean Road. Otras maravillas de la naturaleza corren a cargo de Nueva Zelanda y Nueva Guinea con verdaderos paisajes y playas de portada. Las aguas más cristalinas las encontraremos en cualquiera de las islas de Melanesia, Micronesia y Polinesia.

Como podemos ver, Oceanía es un completo continente con múltiples opciones, increíblemente rico en recursos naturales, costas y destinos de calidad para relajarse y vivir un continente único.

Los primeros europeos en descubrir sus islas fueron españoles, con Fernando de Magallanes a la cabeza.

Es el continente menos poblado.

Las primeros países en alcanzar la independencia fueron Australia y Nueva Zelanda.

Australia:
Es la isla con más tamaño de Oceanía. En ella destaca su capital, Canberra, uno de los lugares clave para el arte moderno. También Melbourne, un valuarte de la cultura y el lugar donde se celebran eventos como el Gran Premio de Australia de Fórmula 1 o el Abierto de Australia de Tenis. Y por supuesto Sídney, con su popular puerto, sus playas o el barrio histórico The Rock.

Otros destinos turísticos fundamentales de Australia por su belleza y naturaleza son la Isla Canguro, el mejor lugar para admirar la exclusiva flora y fauna del país, Vitoria, para disfrutar de sus playas y vistas en Great Ocean Road o Queensland, donde se encuentra la Gran Barrera de Coral.

Nueva Zelanda:

Se suele dividir en la Isla del Norte, donde se encuentra su capital, Wellington, y la Isla del Sur. En la capital se puede recorrer fácilmente en el famoso Wellington Cable Car o admirar las vistas desde el mirador de Mount Victoria. Otro enclave relevante es Auckland, ciudad donde visitar Sky Tower o conocer su paisaje volcánico en el Monte Edén.

En la Isla del Sur está Christchurch, embellecida por el río Avon, o Dunedin, famosa por el Castillo Larnach.

Micronesia:
En Micronesia encontramos lugares como la Isla de Yap, famosa por sus piedras rai, Nan Madol, conocida como la ciudad de piedra, o los islotes de Chuuk Lagon.

Norte:
En el norte de Oceanía se encuentran las islas que componen Micronesia. Destaca esta zona por sus paisajes coralinos y volcánicos. En el caso de las islas con paisajes coralinos los relieves suelen ser muy planos. Por el contrario, las islas volcánicas son islas montañosas.

Puesto que el norte de Oceanía está  formado en su gran mayoría por islas pequeñas, lo habitual es que se trate de zonas poco pobladas y regiones menos desarrolladas en comparación con las del sur.

Centro:

En el centro existe una gran diversidad lingüística y cultural, llegando incluso a haber pueblos indígenas. Las islas de mayor tamaño que se encuentran en esta zona son de origen volcánico y los paisajes más característicos son los arrecifes de corales y los manglares.

Sur:
En el sur se encuentran Australia y Nueva Zelanda, los países más poblados y más desarrollados del continente. Gracias a sus tamaños en las ciudades de interior es posible olvidarse de que se está en una isla, es que esta es la zona que más posibilidades ofrece. Estas van desde playas y paisajes paradisíacos hasta grandes zonas comerciales, monumentos y actividades culturales de gran relevancia.

Avión:
El avión es una de las mejores opciones para desplazarse de un país a otro, además de ser más segura en comparación con los barcos. Existen aeropuertos en las principales ciudades de Oceanía. Las principales compañías aéreas del continente son Fiji Airways, Pacific Island Air, Solomon Airlines, Real Tonga, Polynesian Airlines, Islands Nationair, Air New Zeland o Aircalin.

Barco:
Viajar entre los diferentes países de Oceanía es posible recorriendo el mar en un barco, ferry o velero. Una de las compañías de barcos más reputadas en esta zona es Spirit Tasmania.

P&O Cruisses es una compañía de cruceros que realiza viajes entre Nueva Zelanda, Australia y otras Islas del Pacífico.

A la hora de viajar a Oceanía hay que tener en cuenta que el visado será un requisito necesario para poder hacerlo. También es importante saber que no siempre es seguro viajar en barco entre los diferentes países de Oceanía.

Las vacunas necesarias son:

En Micronesia o Tonga: Hepatitis A, Tétanos y Triple Vírica.
En Fiyi, Papúa Nueva Guinea, Nueva Caledonia e Islas Salomon: Fiebre Amarilla, Tétanos y Hepatitis A.
Nueva Zelanda: No hay vacunas obligatorias en este país pero si es recomendable estar vacunado de Tétanos.
Australia: Si se viaja a determinados poblados es recomendable la vacuna de la encefalitis japonesa.

Debido a la gran extensión del continente las características climáticas llegan a variar según la zona, y en ocasiones incluso dentro del mismo país.

En el norte:
En las islas del norte de Oceanía suele haber un clima tropical donde las lluvias y el viento suelen ser habituales. Las lluvias suelen ser protagonistas del verano en el norte y el viento del invierno.

En el centro:
En esta zona el clima predominante sigue siendo el clima tropical y lo habitual las altas temperaturas y las luvias.

En el sur:
Tanto en el clima de Australia como en el de Nueva Zelanda se encuentran grandes variaciones según la zona. Hay algunos patrones que se siguen en la mayoría de las zonas y cabe destacarlos. En el caso de Australia el clima es muy seco y es muy poco frecuente que llueva. El sur se caracteriza por las temperaturas templadas, y en la zona central y una parte del norte de Australia es el clima desértico y semiárido el que impera.

En Nueva Zelanda se da un clima oceánico templado, con pequeñas variaciones como en la ciudad de Canterbury, donde impera el clima semiárido.